Los Mandamientos de Cristo

Nace de Nuevo

¿Dónde se encuentra este Mandamiento?

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”.

Juan 3:5-7

Cómo aplicar este Mandamiento

Una maravillosa transformación ocurre en la vida de una persona que nace de nuevo. Pablo explica el cambio de esta manera: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Las palabras “son hechas”, están en el tiempo perfecto indicativo, lo cual señala que la acción ya ha sido completada en el pasado, pero tiene resultados continuos en el futuro. Esto enfatiza dos aspectos de nuestra salvación. El primero es nuestra posición en Cristo. El segundo es nuestra experiencia mientras crecemos en Cristo. Un nuevo creyente toma la justicia de Cristo y es justo en Él. Sin embargo, ha de ejercitar la energía del Espíritu Santo al llevar a cabo hechos justos. Somos santos en nuestra posición delante de Dios, pero se nos instruye a “[perfeccionar] la santidad en el temor de Dios” (1 Pedro 1:16 y 2 Corintios 7:1).

Cuando la vida de Dios fluye en nosotros a través de un nuevo nacimiento, habrá varios indicativos claros de que algo maravilloso ha tomado lugar. Para algunos, estas evidencias del nuevo nacimiento serán inmediatas y dramáticas; para otros, estas serán desarrolladas con mayor lentitud.

El Espíritu Santo entra en la vida de un nuevo creyente y genera hambre por la Palabra que le trajo salvación. Es a través de esta Palabra que el crecimiento tendrá lugar. Por tanto, Pedro exhortó a los creyentes: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2). El Espíritu Santo también convence al nuevo creyente de palabras, pensamientos o acciones que son desagradables al Señor. Es a través de una conciencia agudizada de un nuevo creyente y las respuestas correctas a la dirección del Espíritu, que él llega a la madurez. Un creyente nacido de nuevo de pronto se convierte en un miembro de una gran familia—está compuesta por cada uno de los demás creyentes por todo el mundo.

Versículos Bíblicos para Meditar

Además de meditar sobre Juan 3:7, la reflexión sobre los versículos que se presentan a continuación te permitirá profundizar y comprender mejor el mandamiento de Cristo: “Nace de Nuevo”.

Juan 3:5–6

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”.

Efesios 4:22–24

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.

Juan 1:12–13

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.

1 Pedro 1:23

“Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.

1 Pedro 2:2

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”.

Juan 14:1

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”.

Romanos 10:9

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”.

Pregunta de estudio

P: ¿Por qué Jesús le contó a Nicodemo una historia de la vida de Moisés, en lugar de utilizar las profecías de Isaías para explicar el nuevo nacimiento? (Ver Juan 3:14 e Isaías 53).

R: Nicodemo era un principal de los judíos. Sin duda estaba preocupado, al igual que pudieron haber estado otros líderes, acerca de las severas condiciones de estar bajo el dominio romano. Él, probablemente había murmurado por causa de las condiciones de los judíos, así como la nación de Israel había murmurado por las severas condiciones en el desierto.

Mientras Moisés guiaba a los hijos de Israel, ellos habían olvidado las obras poderosas de Dios y estaban mirando solamente sus circunstancias presentes. Su murmuración en el desierto hizo que Dios enviara serpientes ardientes entre el pueblo. Inicialmente, aquellos que fueron mordidos murieron. Finalmente, el pueblo reconoció el juicio de Dios sobre ellos y clamaron a Moisés para que rogara por liberación. Dios respondió a la oración de Moisés con instrucciones de “Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta” (Números 21:8). Sin embargo, a fin de que aquello fuera una cura efectiva, la persona que era mordida tenía que mirar creyendo en la serpiente hecha de bronce.

Sin duda, en la diversa multitud de los días de Moisés, hubo algunos que se burlaron y ridiculizaron a aquellos que miraban a la serpiente. Nicodemo tenía presiones similares sobre él de parte de otros líderes religiosos, que no aceptaron a Jesús como el Mesías. La Escritura manifiesta que Nicodemo vino a Jesús de noche, posiblemente para evitar la persecución por haber ido a buscarlo (Ver Juan 3:2).

Jesús utilizó una ilustración del Antiguo Testamento que resultaría familiar para un judío devoto como Nicodemo. La serpiente de bronce que se colocó sobre la asta representaba el pecado de los israelitas. Del mismo modo, cuando Jesús fue clavado en la cruz, se convirtió en pecado por nosotros al cargar con nuestro pecado sobre sí mismo. Así que, al igual que los israelitas en el desierto tenían que mirar a la serpiente de bronce para vivir, también Nicodemo tendría que mirar al Señor Jesucristo para tener vida eterna (Ver Juan 3:14-15).

Para estudiar más a fondo

Para aprender y profundizar más sobre el mandamiento Nace de Nuevo, te recomendamos adquirir la libreta de “Los Mandamientos de Cristo: Serie 7”.

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