Los Mandamientos de Cristo
Bautiza a Mis Discípulos


¿Dónde se encuentra este Mandamiento?
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
Mateo 28:19
Cómo aplicar este Mandamiento
El bautismo es un medio de identificación con el Señor Jesucristo. Aquellos que son bautizados en Cristo se colocan en el lugar de aquellos que han caído como mártires por la causa de Cristo.
El bautismo en la muerte de Cristo es una declaración pública de fe en Cristo. Significa seguir al Señor en la muerte al yo. También es seguir a aquellos que están dispuestos a morir por su fe y a ser perseguidos hasta la muerte. (Ver 1 Corintios 15:29). Cada persona que es bautizada debería darse cuenta que cuando se sumerge en el agua, su propia vida llega a un fin. Cuando ellos salen del agua, ahora deben considerarse muertos a sí mismos y vivos para Dios. Deben vivir un día a la vez y dar a Dios cuenta de cómo usaron cada día para el Señor y Su reino.
Jesús se dio a conocer a sí mismo como el Hijo sin pecado de Dios al cumplir todas las profecías concernientes a Él. También se mostró a sí mismo como el perfecto Hijo del Hombre al cumplir toda la justicia de la Ley. Cuando Jesús fue bautizado, Dios dio el testimonio celestial de que Jesús verdaderamente era el Hijo de Dios. “Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Lucas 3:21-22). Este gran comienzo del ministerio de Jesús prometía la victoria que venció al mundo: nuestra fe.
Versículos Bíblicos para Meditar
Además de meditar sobre Mateo 28:19, la reflexión sobre los versículos que se presentan a continuación te permitirá profundizar y comprender mejor el mandamiento de Cristo: “Bautiza a Mis Discípulos”.
Hechos 2:38
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Hechos 8:36–37
“Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”.
Efesios 4:4–6
“Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.
Marcos 16:15–16
“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
1 Pedro 3:21
“El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”.
Pregunta de estudio
P: ¿Por qué Jesús envió a Sus discípulos a enseñar y bautizar, pero a Pablo “no lo envió a bautizar sino a predicar el evangelio”? (Ver Mateo 28:19 y 1 Corintios 1:17).
R: Pablo bautizó a muy pocos creyentes, y Jesús no bautizó a ninguno; sin embargo, sus discípulos bautizaron a otros creyentes (Ver Juan 4:1-2). Cuando Pablo escribió a la iglesia de Corinto, les reprendió por sus divisiones carnales:
“Cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo, para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. … Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio . . .” (1 Corintios 1:12-17).
Posteriormente, Pablo recordó a la iglesia de Corinto que todos habían sido bautizados por un mismo Espíritu en el cuerpo de Cristo y les advirtió que se guardaran de las divisiones que los separaran y distrajeran (Ver 1 Corintios 12:13, 25). Pablo reconoció el gran peligro de líderes cristianos atrayendo lealtad a ellos mismos en su grupo, agregando sus propios requisitos o métodos al sencillo mandato de Jesús de creer y ser bautizados.
Por lo tanto, el objetivo de Pablo durante todo su ministerio fue simplemente predicar el Evangelio y hacer discípulos dondequiera que fuera, de acuerdo con el mandato de Cristo: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” (Mateo 28:19-20).
Para estudiar más a fondo
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