Los Mandamientos de Cristo
Lleva Mi Yugo


¿Dónde se encuentra este Mandamiento?
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.
Mateo 11:28–30
Cómo aplicar este Mandamiento
Cuando dos animales son uncidos juntos, uno de ellos debe ser dominante y el otro sumiso. Si dos bueyes de voluntad firme son atados juntos, habrá tensión constante mientras un buey jala hacia un lado con un paso veloz y el otro intenta jalar por otro camino con un paso más lento.
Jesús llama a todos aquellos que vienen a Él “trabajados y cargados” (Mateo 11:28). En este mandamiento, Jesús declara que dará descanso a los cansados, después les dice que se pongan Su yugo y aprendan de Él. Hay una buena razón para esta secuencia. No podemos estar en yugo con Jesús, si estamos todavía atados a la esclavitud del pecado. Todos aquellos que se arrepienten del pecado y claman a Dios por Su misericordia y perdón, serán liberados de la carga del pecado (Ver Romanos 10:9-13).
Versículos Bíblicos para Meditar
Además de meditar sobre Mateo 11:28–30, la reflexión sobre los versículos que se presentan a continuación te permitirá profundizar y comprender mejor el mandamiento de Cristo: “Lleva Mi Yugo”.
Filipenses 2:5–7
“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”.
1 Pedro 2:21
“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”.
1 Juan 2:6
“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.
Salmo 25:9
“Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera”.
1 Pedro 3:4
“Sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”.
Salmo 55:22
“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”.
Pregunta de estudio
P: La ley de Dios prohíbe poner un yugo sobre dos animales de diferentes tamaños y fuerzas, como un buey y un burro. Dios también prohíbe la unión de personas con naturalezas opuestas en yugo desigual, como la de un creyente con una no creyente. Entonces ¿Por qué un Dios poderoso y santo llevaría el yugo con un débil humano lleno de defectos? (Ver Deuteronomio 7:2-3, 22:10; y 2 Corintios 6:14).
R: El requisito para dos bestias de carga, de trabajar en armonía bajo un yugo, ha producido la frase: “estar unidos en yugo” para ser usado metafóricamente al describir la sumisión voluntaria de un individuo a otro, como en el “yugo” del matrimonio.
La Ley de Dios prohíbe uncir dos animales de diferentes tamaños y fuerzas, porque sería una presión constante y dolorosa para el animal más pequeño y débil (Ver Deuteronomio 22:10).
Por esta razón, la Escritura amonesta a los creyentes a no unirse “en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14). Tal yugo sería una esclavitud no viable y servidumbre fastidiosa; ya que la naturaleza de un creyente, es desigual a la naturaleza de un no creyente.
Al ponernos el yugo de Cristo, simultáneamente, rendimos nuestra voluntad a Su voluntad. La actitud resultante es mansedumbre: el ceder nuestros derechos a Dios, y poner nuestra fuerza bajo Su control. Es significativo que Jesús se describa a sí mismo como “manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29) y nos invite a aprender de Él. (Ver Mateo 11:29).
Dios quiere que cada creyente aprenda Sus caminos y desarrolle un carácter semejante al de Cristo.Cuando aprendemos los caminos de Dios, nos volvemos fuertes en el Señor y no estaremos más en “yugo desigual” porque “El camino de Jehová es fortaleza al perfecto” (Proverbios 10:29).
Si estamos atados a Jesús, mientras nos rendimos a Su liderazgo, observaremos Sus caminos. Mientras somos conformados a la imagen de Cristo por un íntimo conocimiento de Él y Sus caminos, conoceremos por experiencia cuál es esa “buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:1-2).
Para estudiar más a fondo
Para aprender y profundizar más sobre el mandamiento Lleva Mi Yugo, te recomendamos adquirir la libreta de “Los Mandamientos de Cristo: Serie 4”.






