Gratitud

vs. Murmuración

Hacerle saber a Dios y a otros en qué formas han beneficiado mi vida

Versículo clave

“Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”.

1 Corintios 4:7

La definición práctica de gratitud es “hacerle saber a Dios y a otros en qué formas han beneficiado mi vida”. ¿Qué pasaría si nadie te hubiera enseñado jamás a leer instrucciones, señales de tráfico o la Biblia? ¿Cuánto tiempo vivirías si nunca recibieras comida? ¿Qué harías si nadie te proporcionara un techo donde vivir? ¡Incluso el aire que respiras, necesario para vivir, es un regalo que Dios te ha dado! Cada día puedes encontrar razones y oportunidades para apreciar lo que Dios y los demás hacen por ti. Reconocer estos dones y a las personas que te los han dado es el primer paso para desarrollar una actitud de gratitud. La gratitud se completa cuando dedicas ese tiempo y cuidado adicionales para demostrar externamente, a través de tus palabras o acciones, cuánto aprecias internamente lo que han hecho por ti.

Una persona agradecida reconoce y admite que Dios es el dador de todas las cosas buenas.

El que es murmurador se enfoca en lo que quiere pero no ha recibido, y no en la amorosa y abundante provisión que ha recibido para satisfacer sus necesidades.

Lo contrario de la gratitud es la murmuración. Una persona que murmura no se da cuenta de lo mucho que los demás han hecho por él. Puede pensar con orgullo: “¡He hecho un gran trabajo!”, sin reconocer a quienes le han ayudado o formado. Se olvida de decir “gracias”, y en cambio tiene la actitud de que se merece ciertos beneficios o favores. Incluso puede que murmure o muestre su descontento por el acto de bondad de otra persona hacia él, si la acción no se ha realizado para su satisfacción. Como es egocéntrico, tampoco es capaz de ver los esfuerzos de los demás y cómo le benefician. El que es ingrato pierde la oportunidad de animar a quienes le rodean con una actitud de satisfacción, un semblante alegre y un reconocimiento verbal por los esfuerzos de los demás.

Preguntas de Evaluación

  • ¿Dar gracias es una parte constante de mi vida de oración?
  • Cuando obtengo algún beneficio, ¿pienso en quién lo ha hecho posible?
  • ¿Paso por alto las cosas buenas que los demás hacen por mí porque considero que es lo que deben hacer?
  • ¿Soy rápido para mostrar mi gratitud a quienes han beneficiado mi vida?
  • ¿Mi gratitud hacia Dios y hacia los demás me ha motivado a invertir generosamente en otra persona?
  • ¿Los demás me oyen expresar mi agradecimiento a quienes han contribuido en mi vida?
  • ¿Diría mi familia que mi rostro y mis palabras reflejan un espíritu agradecido?
  • Cuando tengo la tentación de murmurar o quejarme, ¿busco razones para estar agradecido?

“Se me ha dado tanto que no tengo tiempo para pensar en lo que se me ha negado”.

Helen Keller

La transformación se produce cuando contemplamos al Señor y nos sometemos a la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18). Al ver el carácter de Dios a través de los testimonios de las Escrituras, crecemos en nuestra comprensión y obediencia a Su Palabra. Aquí hay diez aspectos de Gratitud con versículos de apoyo que se encuentran en la Palabra de Dios.

Dios me capacita para:

K

Reconocer el don.

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. Santiago 1:17

K

Dejar de murmurar y quejarme.

“Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”. Filipenses 2:14–15

K

Identificar a los benefactores.

“Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga”. Lucas 7:2–5

K

Dedicar un tiempo para la gratitud.

“Mas a los hijos de Barzilai galaadita harás misericordia, que sean de los convidados a tu mesa; porque ellos vinieron de esta manera a mí, cuando iba huyendo de Absalón tu hermano”. 1 Reyes 2:7

K

Contar mis bendiciones y no mis preocupaciones.

“Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación. Selah”. Salmo 68:19

K

Ver Su mano.

“Abres tu mano, y colmas de bendición a todo ser viviente. Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras”. Salmo 145:16–18

K

Expresar agradecimiento.

“Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora”. Filipenses 1:3–5

K

Mostrar a mis padres y maestros que los aprecio.

“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da”. Deuteronomio 5:16

K

Cuidar mis cosas.

“Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida”. Proverbios 24:30–31

K

Contentarme con lo que tengo.

“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación”. Filipenses 4:11

Gratitud en la Biblia

El leproso samaritano regresa

“Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y este era samaritano”.

Lucas 17:15–16

Hace mucho tiempo, la lepra se consideraba una señal de pecado y castigo divino. Esta enfermedad de la piel y el sistema nervioso no tenía cura. Las manos y los pies de los leprosos se dañaban debido a la incapacidad de sentir dolor cuando se lesionaban. Los leprosos podían sufrir deformidades físicas, ronquera e incluso ceguera. Como la gente pensaba que la lepra era una enfermedad extremadamente contagiosa, los infectados se veían obligados a separarse de los demás y vivir fuera de la ciudad. Estas personas enfermas eran rechazadas como parias de la sociedad. Tenían que llevar ropa rota y gritar “¡Impuro!” para que los demás supieran que estaban cerca. Solo el sacerdote podía declarar “limpio” (sano) a alguien que se sospechaba que tenía lepra. Un día, mientras Jesús viajaba entre Samaria y Galilea de camino a Jerusalén, se encontró con diez leprosos a las afueras de un pueblo. Este grupo mixto de leprosos judíos y samaritanos había dejado de lado sus prejuicios nacionales, a pesar de que los judíos no solían mezclarse con los samaritanos. Ahora estaban unidos por algo en común: su enfermedad. Al oír hablar de Jesús, estos hombres marginados clamaron por su sanidad. ¿Se cumpliría su petición? ¿Qué les diría Jesús? ¿Qué experimentarían ese día? ¿Tendrían tiempo para expresar su gratitud a Jesús?

Manifestado en la naturaleza

Puercoespín

El puercoespín, aunque carece tanto de velocidad como de buena vista, muestra su gratitud a través de la satisfacción que siente por las habilidades que le han sido otorgadas, entre las que se incluyen 33 000 púas afiladas como cuchillas. Mientras se desplaza con su característico contoneo, se le puede ver felizmente “cantando” para sí mismo con una voz aguda y falsete.

Para niños

Currículo Ilustrado de Carácter Bíblico

El Currículo Ilustrado de Carácter Bíblico utiliza ejemplos de la vida de hombres y mujeres de la Biblia cuyo caminar con Dios dio como resultado buen carácter o cuya falta de fe produjo mal carácter. A medida que los niños cultivan la gratitud y la expresan, su actitud, perspectiva e interacciones con los demás reflejarán claramente sus corazones agradecidos.

Ve la Muestra de la Libreta de Gratitud

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Recursos Gratuitos de Gratitud

¡Disfruta de estas divertidas y memorables muestras del Currículo de Carácter Bíblico!

Página para Colorear

Manualidad o Actividad

Definiciones de Carácter

Las personas agradecidas aprecian lo que tienen; los quejumbrosos no quieren lo que se les da.

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