Versículo clave
“Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite”.
Romanos 14:21
La definición práctica de deferencia es “limitar mi libertad con el fin de no ofender los gustos de aquellos a quienes Dios me ha llamado a servir”. Todas las personas a quienes estás llamado a servir —tus padres, hermanos, vecinos, la familia de la iglesia— tienen preferencias. Quizá tu mamá quiere que uses un limpiador específico para cierto tipo de superficie. Es posible que te pidan que coloques los platos en el lavaplatos de una manera específica. Quizá compartes habitación con tu hermana y a ella le gustaría pintarla de un color determinado u organizarla de otra manera. Quizá un vecino necesita ayuda con un proyecto y prefiere que vayas a una hora concreta. Las preferencias de una persona pueden parecerte importantes o no. Sin embargo, cuando dejas de lado lo que tú crees que es mejor o más eficiente y respetas su elección o deseo, estás demostrando deferencia. La deferencia comunica el amor de Cristo, ya que das preferencia a los demás por encima de ti mismo para ser una bendición para ellos. “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” (Romanos 12:10).
Cuando mostramos deferencia, los demás no encuentran obstáculos en
su caminar con el Señor.
Cuando no mostramos deferencia, nos convertimos en un obstáculo que impide a los demás avanzar en su caminar con el Señor.
Lo contrario de la deferencia es la descortesía. Una persona descortés es desagradable porque solo parece pensar en sí misma. Es una persona desconsiderada. Enciende la luz cuando alguien está tratando de dormir. Cuando alguien está hablando por teléfono, sigue hablando en voz alta sin tener consideración. Sigue adelante con su agenda, sus ideas y sus preferencias sin consultar a los demás ni estar dispuesto a cambiar sus planes por ellos. Sus palabras y acciones groseras son hirientes y ofensivas. Su comportamiento grosero contrasta fuertemente con la oración de Pablo en Filipenses 1:9-10: “Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo”.
Preguntas de Evaluación
- ¿Me motiva el amor genuino por los demás y busco su bienestar por encima del mío?
- ¿Presto atención a mi entorno para no ofender a nadie?
- ¿Qué hay en mi casa que podría hacer tropezar espiritualmente a mis familiares o visitantes?
- ¿La música que suena en mi casa es edificante y espiritualmente inspiradora para mi familia?
- ¿Tiende mi música o mis actividades a ofender o debilitar a otros creyentes, y las justifico?
- ¿Provocan mis palabras, acciones o manera de vestir tropiezos o dificultades para otros?
- ¿Honro a los demás aunque me resulte incómodo o difícil?
- Cuando hay que tomar una decisión, ¿pregunto a otros cuáles son sus preferencias u opiniones?
- ¿Estoy más interesado en debatir y demostrar mi punto que en comprender la perspectiva de otro?
- ¿Con frecuencia me veo envuelto en conflictos o busco ser un pacificador?
“No existe tal cosa como ser un caballero en los momentos importantes; es en los momentos sin importancia cuando un hombre es un caballero... Si alguna vez su mente se ve poseída en gran medida por la certeza de que es un caballero, pronto dejará de serlo”.
G. K. Chesterton


La transformación se produce cuando contemplamos al Señor y nos sometemos a la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18). Al ver el carácter de Dios a través de los testimonios de las Escrituras, crecemos en nuestra comprensión y obediencia a Su Palabra. Aquí hay diez aspectos de Deferencia con versículos de apoyo que se encuentran en la Palabra de Dios.
Dios me capacita para:
Respetar los gustos de los demás.
"Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros". Romanos 12:10
Abstenerme de ofender a los demás.
"Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación". Romanos 14:15, 19
Usar la música para edificar a otros.
"La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales". Colosenses 3:16
Dejarme guiar por Su amor.
"Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros". 1 Juan 4:11
Fijarme en los que me rodean.
"No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros". Filipenses 2:4
Evitar usar lenguaje irrespetuoso.
"Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así". Santiago 3:8-10
Saber que mi forma de vestir transmite un mensaje.
"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad". 1 Timoteo 2:9-10
No entrar en discusiones sobre las diferencias.
"Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas". 2 Timoteo 2:23
Ser un buen ejemplo.
"presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros". Tito 2:7–8
Buscar resolver conflictos.
"Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda". Mateo 5:23–24
Deferencia en la Biblia
Pablo se ganaba la vida mientras predicaba
“Ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis”.
2 Tesalonicenses 3:8–9


Después de terminar de ministrar en Atenas, el apóstol Pablo viajó a Corinto. Conocido por su compromiso audaz y sincero con Jesucristo, pasó sus días discipulando a nuevos creyentes en la fe y escribiendo bajo la inspiración del Espíritu Santo. Pablo sabía que, como ministro, tenía el derecho bíblico de esperar el apoyo financiero de los creyentes. Sin embargo, Pablo enseñaba que los hombres debían trabajar arduamente para poder tener comida, mantener a sus familias y ayudar a otros creyentes. Si enseñaba este principio sin trabajar él mismo, ¡¿le escucharían las personas?! Si otros veían que Pablo no tenía un trabajo, ¿se sentirían tentados a justificar su propia tendencia a la pereza? Consciente del posible impacto de su ejemplo, Pablo renunció voluntariamente a esta libertad y trabajó para ganarse la vida mientras ministraba a los demás. La deferencia de Pablo evitó una ofensa que podría haber obstaculizado la causa de Cristo. ¿Cómo se mantenía Pablo mientras viajaba de un lugar a otro y predicaba? Durante su permanencia en Corinto, Pablo vivía con un matrimonio que compartía su profesión. ¿Cómo influyó el buen ejemplo del apóstol en la pareja con la que vivía y trabajaba? ¿Qué más enseñan las epístolas de Pablo sobre la deferencia?
Manifestado en la naturaleza
Lobo Gris
La vida misma de un lobo gris depende de su capacidad para mostrar deferencia hacia el líder de la manada. Si un "subordinado" se impone de alguna manera, el líder lo atacará con furia hasta que el lobo ofensivo ofrezca su cuello como reconocimiento de que no estaba bajo su autoridad.

Para niños
Currículo Ilustrado de Carácter Bíblico
El Currículo Ilustrado de Carácter Bíblico utiliza ejemplos de la vida de hombres y mujeres de la Biblia cuyo caminar con Dios dio como resultado buen carácter o cuya falta de fe produjo mal carácter. Aprender a ser deferentes ayuda a los niños a darse cuenta de que, aunque seamos libres para hacer muchas cosas, nos contenemos con gusto porque comunicar el amor de Dios a los demás se ha vuelto más importante para nosotros que nuestras preferencias.
Ve la Muestra de la Libreta de Deferencia
Adquiere la libreta completa de Deferencia con las cuatro lecciones, actividades y más:
Recursos Gratuitos de Deferencia
¡Disfruta de estas divertidas y memorables muestras del Currículo de Carácter Bíblico!
“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”.
Romanos 12:10
¡Suscríbete para Descargar los Recursos Gratuitos de Carácter!
Te enviaremos un correo electrónico con la libreta gratuita de Vigilancia.


