Los Mandamientos de Cristo

Honra la Ley de Dios

¿Dónde se encuentra este Mandamiento?

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”.

Mateo 5:17–18

Cómo aplicar este Mandamiento

El mandamiento de Honrar la Ley de Dios se deriva de la instrucción de Jesús de que no pensemos que Él vino a abrogar la Ley o a los Profetas. El Salmo 19:7 nos dice que la Ley es perfecta. No hay nada malo en la Ley de Dios. Lo que está mal somos nosotros.

De eso se trata. La Ley nos muestra que estamos muy lejos de poder cumplir con las justas exigencias de Dios. Esto nos coloca en una posición ideal para darnos cuenta de que necesitamos un Salvador —no solo inicialmente para la salvación, sino también cada día para nuestra santificación.

El Salmo 1 nos muestra la importancia de meditar en la Ley de Dios día y noche. Pero, ¿por qué meditar en la Ley? Una razón es que, al atesorar la Ley de Dios en nuestro corazón, recordamos nuestra incapacidad y la absoluta debilidad de nuestra carne. Este recordatorio nos lleva a depender totalmente de Jesús y de Su capacidad para cumplir la Ley en nosotros y a través de nosotros.

Versículos Bíblicos para Meditar

Además de meditar sobre Mateo 5:17–18, la reflexión sobre los versículos que se presentan a continuación te permitirá profundizar y comprender mejor el mandamiento de Cristo: “Honra la Ley de Dios”.

Salmo 119:11

“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”.

Josué 1:8

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

Salmo 1:2–3

“… Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”.

Salmo 119:97–98

“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo”.

Gálatas 3:24

“De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe”.

2 Timoteo 3:16–17

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Pregunta de estudio

P: Si la Ley no puede salvar a nadie, ¿por qué Abraham, el “Padre de la Fe”, le dijo al hombre rico que sus hermanos no se salvarían del infierno a menos que escucharan a Moisés y los profetas?

R: Jesús hace una descripción significativa de Lázaro y del hombre rico, explicando la importancia que tienen la Ley de Moisés y los profetas. En la parábola, Abraham le dijo al hombre rico que, si sus hermanos no hacían caso a Moisés y a los profetas, “tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos” (Ver Lucas 16:31).

¿Cómo puede ser que una persona que rechaza a Moisés y a los profetas, no se deje persuadir “aunque alguno se levantare de los muertos” (Luke 16:31). La respuesta es que todo el Antiguo Testamento habla acerca de la redención de Cristo. Jesús enfatiza esto a los Fariseos cuando dijo: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).

La Escritura deja muy en claro que nadie puede ser salvo por las obras de la Ley, porque no podemos mantener el nivel de perfección de la Ley que demanda un Dios santo. (Ver Gálatas 2:16). Por consiguiente hemos de ver esas palabras a la luz de la verdad del Nuevo Testamento para comprender cómo funciona el reino de Dios y cómo debemos relacionarnos con él.

Centrarse en las obras de la Ley traerá desánimo o falso orgullo, pero centrarse en las palabras de la Ley y los profetas revelará una hermosa imagen del Señor Jesucristo. Partiendo de esta base, Jesús dijo: “Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él”. (Juan 5:46–47).

Para estudiar más a fondo

Para aprender y profundizar más sobre el mandamiento Honra la Ley de Dios, te recomendamos adquirir la libreta de “Los Mandamientos de Cristo: Serie 1”.

Más recursos sobre los Mandamientos de CristO

Separador de los Mandamientos de Cristo

Separador de los Mandamientos de Cristo

$10.00

El Poder del Reino Viviente

$70.00

Guia de Bolsillo de los Mandamientos de Cristo

$70.00

49 Secretos de Poder para Vivir

$350.00

Los Mandamientos de Cristo: Serie 1 – 7

$1,400.00